Durante décadas, la iluminación suplementaria en horticultura se ha planteado principalmente desde arriba. La lógica parece evidente: colocar las luminarias sobre el cultivo y aumentar la cantidad de luz disponible para la planta.
Pero existe un problema: la luz no se distribuye de forma uniforme dentro del dosel vegetal.
A medida que un cultivo desarrolla una masa foliar densa, las hojas superiores interceptan buena parte de la radiación. Las zonas medias e inferiores reciben progresivamente menos luz y, con ello, disminuye también su contribución fotosintética.
La iluminación Under-Canopy, Intercanopy o Intracanopy plantea una estrategia diferente: introducir luminarias LED debajo o directamente dentro del dosel para llevar fotones allí donde la iluminación superior tiene mayores dificultades para llegar.
La cuestión es si esta redistribución de la luz produce realmente una mejora medible. La investigación acumulada en cultivos como tomate, pepino, pimiento, fresa y cannabis indica que sí, aunque con importantes matices.
No se trata únicamente de añadir más luz
Uno de los aspectos más interesantes de la iluminación intracanopy es que obliga a cambiar la forma de analizar un sistema de iluminación. Dos instalaciones pueden proporcionar cantidades similares de luz y, sin embargo, distribuirla de maneras completamente diferentes.
Con iluminación exclusivamente superior, las hojas más altas reciben una gran proporción de los fotones mientras las capas inferiores permanecen parcialmente sombreadas. Introducir iluminación dentro del cultivo permite activar una mayor superficie foliar y conseguir una distribución vertical de la radiación potencialmente más homogénea.
Por eso, la pregunta deja de ser únicamente cuánta luz estamos generando, y pasa a ser también dónde estamos entregando esa luz.
Tomate: uno de los cultivos mejor estudiados
El tomate es probablemente uno de los mejores ejemplos para entender el potencial de esta tecnología. Un estudio publicado en Scientific Reports en 2024 comparó iluminación superior, iluminación intracanopy y una combinación de ambas.
Los resultados fueron especialmente significativos. La iluminación exclusivamente superior incrementó el rendimiento un 12,12 %, mientras que la iluminación intracanopy alcanzó un 28,46 %. Pero el mayor rendimiento apareció cuando ambas estrategias se combinaron: un 30,87 % de producción.

Esto resulta importante porque indica que la iluminación intracanopy no tiene necesariamente que sustituir a la iluminación superior. Ambas pueden desempeñar funciones complementarias dentro del cultivo.
La calidad también puede cambiar
El mismo estudio encontró diferencias que iban más allá de los kilos producidos. El tratamiento intracanopy incrementó aproximadamente un 31,3 % el contenido de licopeno, mientras que la combinación de iluminación superior e intracanopy produjo un aumento del 123,4 % en vitamina C bajo las condiciones concretas del ensayo.
Esto abre una dimensión especialmente interesante para la horticultura. Una estrategia de iluminación no debería evaluarse exclusivamente por su capacidad para aumentar el peso de la cosecha. También puede influir en determinadas características fisiológicas y cualitativas del producto.
Por tanto, el objetivo podría no ser simplemente producir más, sino conseguir más producción con una calidad determinada y una mayor homogeneidad.
Wageningen estudió qué ocurre realmente con los fotones
Otra investigación de Wageningen University analizó precisamente cómo cambia la distribución de la luz al modificar la posición de las luminarias. Los investigadores compararon iluminación superior, intracanopy y una distribución combinada 50/50.
El resultado fue revelador. La iluminación intracanopy consiguió aproximadamente un 8 % más de absorción total de luz que la iluminación exclusivamente superior. Sin embargo, la configuración que produjo la distribución más uniforme fue la combinación de ambas tecnologías.
El coeficiente de variación horizontal fue del 48 % con iluminación intracanopy, del 43 % con iluminación superior y del 37 % combinando ambas. Cuanto menor es este valor, más uniforme resulta la distribución.
Esto refuerza una de las principales conclusiones que empieza a aparecer repetidamente en la investigación: no existe necesariamente una competición entre top lighting e intracanopy lighting. La combinación de ambas puede ser la estrategia más interesante.
No es un fenómeno exclusivo del tomate
Los resultados recopilados muestran respuestas similares en otros cultivos. En pepino, los modelos y ensayos experimentales relacionan la iluminación intracanopy con una mayor actividad fotosintética de las hojas medias e inferiores, precisamente las zonas donde la radiación natural tiene mayores dificultades para penetrar.
En pimiento cultivado en invernadero también se han observado mejoras de la actividad fotosintética y de la productividad al introducir iluminación dentro del dosel. Y las investigaciones continúan extendiendo el concepto hacia nuevos sistemas productivos.
Fresa: distribución de luz y eficiencia energética
Un estudio de 2025 sobre cultivo vertical de fresa aporta otra perspectiva interesante: no basta con aumentar la producción, también hay que estudiar qué ocurre con el consumo energético.
En las condiciones de aquel experimento, una distribución LED optimizada consiguió aumentar el peso del fruto aproximadamente un 36 %, mientras la uniformidad del PPFD pasó del 71 % al 85 %. Al mismo tiempo, el sistema estudiado redujo el consumo energético aproximadamente un 43 %.
Es un buen ejemplo de por qué el diseño lumínico debe analizarse como un sistema completo. La potencia instalada por sí sola dice relativamente poco. Lo importante es cuántos de esos fotones terminan siendo útiles para la planta.
Entre un 10 % y un 30 %, pero no existe una cifra universal
Cuando agrupamos diferentes investigaciones y ensayos comerciales aparece un patrón. Los incrementos de rendimiento documentados suelen encontrarse aproximadamente en el rango del 10 % al 30 %, aunque existen resultados superiores bajo determinadas condiciones experimentales.
Pero sería incorrecto convertir estos porcentajes en una promesa comercial. El resultado depende del cultivo, variedad, arquitectura vegetal, densidad del dosel, espectro, PPFD, DLI, posición de las luminarias, radiación solar disponible y estrategia de manejo.
Por eso, afirmar simplemente que el under-canopy aumenta un 30 % la producción sería una simplificación de lo que realmente muestran los estudios. La conclusión científicamente más interesante es otra: una distribución vertical más eficiente de la luz puede aumentar la capacidad del cultivo para aprovechar los fotones disponibles.
Más intensidad no significa siempre mejores resultados
Existe además un límite fisiológico. Si aumentar la luz fuese siempre beneficioso, la estrategia sería sencilla: instalar cada vez más potencia. Pero las plantas tienen límites.
Un exceso de intensidad puede provocar estrés y perder parte de los beneficios buscados. La documentación recopilada señala además riesgos específicos observados en determinados cultivos y configuraciones cuando se utilizan intensidades excesivas.
Por tanto, el objetivo de la iluminación bajo dosel no debería ser inundar de luz la parte inferior de la planta. Debe ser equilibrar el entorno lumínico del conjunto del dosel.
El LED ha hecho posible esta estrategia
La iluminación intracanopy no es únicamente una nueva forma de colocar una luminaria. Su desarrollo está estrechamente relacionado con la evolución del LED.
Introducir fuentes de luz entre hojas, tallos y frutos requiere luminarias compactas y con una carga térmica manejable. Con tecnologías anteriores, colocar una fuente de iluminación tan cerca del tejido vegetal podía generar problemas importantes de temperatura.
La tecnología LED permite diseñar luminarias lineales y distribuirlas en diferentes niveles del cultivo con mucha más flexibilidad. Esto ha transformado la iluminación en una herramienta tridimensional: ya no tenemos necesariamente una única capa de luz situada sobre las plantas, sino que podemos diseñar un entorno lumínico alrededor de la planta.
El siguiente paso: medir producción por energía utilizada
Desde un punto de vista profesional, probablemente esta sea la cuestión más importante. Un sistema que aumenta un 20 % la producción pero consume un 30 % más de energía puede ser menos interesante que otro que aumenta un 15 % la producción utilizando prácticamente la misma energía.
Por eso, la evaluación de la iluminación intracanopy debería incluir indicadores como:
kg producidos por m²
kg comercializables por kWh
uniformidad de la producción
calidad del producto
coste energético
retorno de la inversión
Un ensayo comercial con tomate incluido en la documentación registró 98 kg/m² frente a 83,7 kg/m² del control, aproximadamente un 17 % más de producción. El análisis económico comunicado por el ensayo mantuvo un resultado positivo después de considerar el coste eléctrico adicional.
Es precisamente este tipo de análisis el que permitirá determinar cuándo la tecnología tiene sentido comercial.
Iluminar la planta, no solamente el techo del cultivo
La iluminación hortícola lleva años avanzando en eficiencia: más µmol/J, mejores espectros, mejores ópticas y mayor capacidad de control. La iluminación intracanopy añade una nueva variable a esta evolución: la arquitectura de la luz.
Los estudios disponibles muestran que introducir iluminación dentro del dosel puede aumentar la absorción de luz, activar zonas fotosintéticas tradicionalmente sombreadas, mejorar la uniformidad y, en determinadas condiciones, incrementar significativamente la producción.
Pero probablemente la conclusión más interesante sea todavía más sencilla. Hasta ahora hemos dedicado mucho esfuerzo a fabricar luminarias capaces de generar más fotones. El siguiente paso puede ser aprender a colocar cada fotón allí donde la planta realmente puede aprovecharlo.
Referencias científicas principales
Ziaei, N. et al. (2024). Intra-canopy LED lighting outperformed top LED lighting in improving tomato yield and expression of the genes responsible for lycopene, phytoene and vitamin C synthesis. Scientific Reports.
Schipper, R. et al. (2023). Consequences of intra-canopy and top LED lighting for uniformity of light distribution in a tomato crop. Frontiers in Plant Science.
Zou, J. et al. (2025). A Low-Energy Lighting Strategy for High-Yield Strawberry Cultivation Under Controlled Environments. Agronomy.
Además se han considerado investigaciones sobre iluminación intracanopy en pepino y pimiento y documentación técnica del sector hortícola.



